Mérida, Yucatán, a Jueves 21 de Mayo de 2026
21-05-2026.- Ya que oficialmente para poder seguir siendo un sindicato debe contar con un mínimo de 20 personas.
Ante ello el director general del Isstey, Diego Cetz Pech debe intervenir de manera directa para que José González Buenfil deje de estar comisionado, recibir las escasas cuotas sindicales y la entrega de las oficinas donde despachó como secretario general desde el 2019.
Es decir que a pesar de no hacer nada por su gente, estuvo al frente del disminuido sindicato por espacio de 8 años, donde nunca demostró fuerza, liderazgo ni valentía para defender a su gente sobre todo en los momentos críticos de la pandemia del Coronavirus y durante la polémica administración de la actual legisladora federal, María Isabel Rodríguez Heredia.
Quien despidió a decenas de personas, además de haberle hecho la vida de cuadritos a su padre, el fallecido exlíder sindical, José González Quintal a quien de buenas a primeras lo retiró de la responsabilidad de las oficinas de mantenimiento general entre otras irregularidades.
Luego al fallecer Pepe González, dejó como herencia a su hijo como sucesor, lo cual no fue aceptado por cientos de socios, quienes de inmediato renunciaron, dejando diezmado y sin mayor fuerza a esta agrupación sindical.
De tener más de 600 socios dicha agrupación sindical en los tiempos de Pepe González padre, en el último reporte interno se supo el heredero a la fuerza solamente contaba con 82 agremiados, los cuales en su gran mayoría lo desconocieron oficialmente como secretario general por no defender a nadie, ni siquiera darles el saludo, en el marco de una asamblea general extraordinaria donde no acudió por razones obvias.
El cual, a manera de defensa de su sindicato, se encerraba en las oficinas pertenecientes al instituto y desde marzo dejó de atender a la gente, pero eso sí, recibiendo el pago de las cuotas, estar comisionado y demás canonjías, lo cual resultaba por demás ridículo si no mantenía una línea de respeto hacia sus escasos socios.
Se informa que sus escasos agremiados dejaron de pertenecer al sindicato, por lo que presentaron su renuncia de manera oficial.
Y en esta semana se dio a conocer que solamente cuenta con 7 socios, incluyendo al polémico secretario general, quien ha dejado de ir al ISSTEY pues sabe que todo se ha acabado.
QUE SIGUE
Se tiene conocimiento de que existe un grupo de más de 50 trabajadores que informarán a las autoridades del Tribunal de los Trabajadores al servicio del estado y los municipios para que lo desconozcan oficialmente como secretario general del sindicato de trabajadores del Isstey.
Los cuales tienen la firme intención de conformar un nuevo sindicato al que tienen derecho por ley.
Asimismo, al desaparecer oficialmente el sindicato porque no cuenta ni con 20 agremiados José González Buenfil debe regresar de manera inmediata al área de mantenimiento de inmuebles donde su labor puede ser desde limpiar baños, chapeo o lo que salga.
Asimismo, las últimas cuotas que presuntamente podría recibir sería lo relativo a esta quincena y luego adiós para siempre.
Triste final donde la gente harta y cansada de un mal liderazgo le da la espalda, renunciando y dejándolo sin su cargo sindical, y por más que intente defenderse ya no puede hacer nada, todo se ha ido por la borda.
Lo cual debe servir de ejemplo para los malos líderes sindicales que se aferran con técnicas de terror, carotas, de no servir a la gente, de firmar todo con tal de seguir recibiendo dinero fácil y diversas canonjías.
El mal sindicalismo por gente corrupta, vendida y sin oficio siempre acaba mal.
Por EL PRINCIPAL