Mérida, Yucatán, a Jueves 26 de Febrero de 2026
26-02-2026.- Ante ello, debe surgir la verdad que es un concepto poderoso que invita a la reflexión y la autenticidad en nuestras vidas, sobre temas tan delicados.
En las últimas semanas hemos expuesto con claridad lo que hoy sucede dentro de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán que dirige a su estilo, Francisco Torres Rivas conocido popularmente como Panchito, Pancho o Panchairo Torres.
Desde que comenzó su carrera política, le gustaba que la gente le señalara que es pueblo, que siempre estaba de lado de la gente que menos tiene, apoyando, yendo a los lugares donde se demandaba su presencia, un gestor presuntamente incansable, pero desde el 2018, casi 20 años después de su llegada al PRI donde el entonces Gobernador del Estado, Rolando Zapata le negó rotundamente ser candidato natural por Mérida.
A partir de ese momento su forma de trabajar por la gente cambió, se convirtió en un dos por tres en una persona distinta, es decir que el representante popular amigo, había desaparecido prácticamente por completo.
Es decir que su sonrisa de oreja a oreja ya no era auténtica, era simplemente un estilo para aparentar ser muy cuate, pero siempre con la música por dentro, basta ver su llegada al PRI estatal, donde no le da ninguna jugada política a los que se enfrentaron en campaña, es decir que nunca hubo la operación cicatriz.
Los primeros en la lista fueron entre otros: Carmen Navarrete Navarro a quien le negó la oportunidad de ser de nueva cuenta candidata a la presidencia municipal de Tekax, o al entonces presidente del comité municipal de Mérida, Francisco Medina Sulub a quien lo tuvo castigado económicamente durante cuatro años.
Los despidos implacables de veteranos priístas era algo constante, es decir que la oleada de destrucción dentro del tricolor ya estaba en marcha y la fama del cuate, amigo se había evaporado por completo.
Es decir que esto no es de ahora, es de hace muchos años y precisamente cuando enarbolaba el priísmo en Yucatán.
Hoy como director de la Japay, su labor sigue más que cuestionada por su falta de responsabilidad y compromiso para ofrecer un servicio de calidad.
Los exfuncionarios priístas de pasados gobiernos, que eran designados en la Japay, un ejemplo Roberto Pinzón Álvarez, no solamente estaba dispuesto en atender a la gente, sino que había compromiso de ofrecer un buen servicio, hoy esa cultura ya no existe hoy día solamente lo cual viene sucediendo desde finales del pasado gobierno donde se le daba preferencia a un mundo de cuates y holgazanes sonrientes o mal encarados.
Se entiende que con la llegada de un hombre muy “experimentado”, todo se iba a resolver, el echarle la culpa al pasado gobierno es simular o mejor dicho hacerse al desentendido de que todo está saliendo mal.
La falta de presión del vital líquido, miles de fugas, cobros excesivos, no atender las demandas de los usuarios, rentar oficinas costosas mediante la cultura fifí que tanto balconeaba el obradorismo, ahora resulta que todas estas irregularidades no solamente siguen vigente sino que son peores.
El intentar buscar auxilio con voces profesionales para maquillar los errores actuales, no es la mejor forma de solucionar los numerosos problemas internos y externos dentro de la Japay.
Además de que es una realidad que dentro del interior de la Japay existen dos bloques rivales, unos que presuntamente quieren recomponer todo y que en su mayoría pertenecen a gente del pasado gobierno y el actual donde éstos luchan diariamente por ser el consentido del actual director, pero no por su buen trabajo sino por llevar el chisme o sugerencia del día.
Es por ello por lo que es mejor evidenciar a un mal servidor público con la verdad, que sostener una mentira por conveniencia para quedar bien.
ACOTACION EXTRA
Hoy tristemente Mérida atraviesa un duro momento: LA ERA DEL TINACO SECO y no hay para cuando se resuelva.
Por EL PRINCIPAL