Mérida, Yucatán, a Martes 12 de Mayo de 2026
11-05-2026.- Volumen dos.
Los líderes sindicales charros y agachados son aquellos que apenas reciben el chasquido de los dedos de sus jefes, no dudan en doblar toda su humanidad de manera servil.
No contradiciendo en nada lo que les digan, pero lo más insultante del caso es que las propuestas que presentan a sus superiores, si se las tachan todas en fila india, no solamente asumen una postura excesivamente lacayuna sino que en automático hasta lo defienden públicamente, porque no hay dinero o no era el momento adecuado.
Es decir, no solamente son líderes charros por excelencia sino agachados, esos que en sus oficinas son capaces de maltratar y ofender a su gente, intratables con sus afiliados, que prometen luchas titánicas pero a la primera se doblan como gatitos sin garras.
Este tipo de sindicalismo debe desaparecer sobre todo con gente sin presencia, sin liderazgo y lo más grave gente calificada por sus propios seguidores como gente sin los pantalones bien puestos.
Lo más ridículo de todo ello es que muchos de estos individuos son gritones y que hasta el diablo son capaces de retar, pero que doblan las manos a la primera de cambios, eso es simular y muy mal el proceder de sus colaboradores, pues deben tomar en cuenta que un sindicato lo conforma todos los integrantes de una directiva.
Finalmente, hoy este tipo de sindicalismo no representa nada, solamente son gente que se sirve con la cuchara grande y punto.
Por EL PRINCIPAL