Mérida, Yucatán, a Domingo 20 de Septiembre de 2026 | --:--:--
19-09-2026.- Se asegura que de manera regular están ausentes varios directivos, mandos medios toman el control.
El director general y el subdirector de Comercialización son señalados por trabajadores por su escasa presencia; mientras tanto, asuntos millonarios y un caso laboral que ya llegó a Presidencia de México son atendidos por funcionarios de menor nivel
¿Qué está pasando en la JAPAY?
Esa es la pregunta que cada vez con mayor insistencia se hacen trabajadores de la paraestatal ante la ausencia de dos de sus principales funcionarios: el director general, Francisco Alberto Torres Rivas, y su presuntamente brazo derecho: el subdirector de Comercialización y Atención a Usuarios, Martín Jesús Vázquez Pérez.
En medio de serios cuestionamientos y de estar la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán en el ojo del huracán desde hace varios meses, trabajadores señalan la ausencia de ambos funcionarios.
Precisamente ahora que la Junta enfrenta decisiones de enorme trascendencia financiera y administrativa, luego de que el Congreso del Estado autorizara al Gobierno de Yucatán contratar un empréstito de hasta mil 562 millones de pesos, dentro del cual se contemplan recursos para infraestructura hídrica del Plan Bienestar Metropolitano.
De acuerdo con trabajadores consultados, la presencia del director general en las oficinas centrales se había vuelto esporádica desde meses atrás, pero nuevamente habría llamado la atención la ausencia de Panchito Torres después de la autorización del empréstito.
Y mientras el titular de la dependencia es cuestionado por su ausencia entonces:
¿Quién está tomando las decisiones?
Uno de los ejemplos que genera mayor preocupación es el caso de Ana Guadalupe Xool Cob, cuyo conflicto laboral caso que ya llegó a la atención de la Presidencia de la República, luego de que logró acercarse hace una semana a la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita a Yucatán.
El caso requiere ahora revisar competencias, documentación y posibles responsabilidades relacionadas con su despido, situación que se presume en la Japay se encuentra en manos inexpertas que en lugar de buscar la conciliación con la extrabajadora están analizando estrategias para desacreditar, dañar su imagen entre otras bajezas y revanchismos presuntamente hacia la excolaboradora madre de dos menores de edad.
Sin embargo, de acuerdo con trabajadores, reuniones y asuntos delicados estarían siendo atendidos por funcionarios de nivel medio.
Muchos de ellos quienes aparecen dentro de la estructura directiva de la JAPAY y muy vinculados con gente de la pasada administración.
Ahora bien ¿por qué un asunto que ya trascendió al ámbito federal no estaría siendo encabezado directamente por el director general, Pancho Torres Rivas?
No se trata solamente de una cuestión de presencia física.
Se trata de determinar quién tiene actualmente el mando y quién responde por las decisiones que se están tomando en nombre de la paraestatal.
La estructura que nadie explica
Pero hay otro reclamo interno: el número de asistentes y personal de confianza que, según trabajadores, permanece alrededor de las áreas directivas.
Se habla de aproximadamente una decena de personas vinculadas con las oficinas del director general y ex presidente del PRI en sus tres oficinas, la VIP al norte de Mérida, alemán y Centro y de una cantidad similar en la Subdirección de Comercialización.
¿Quiénes son?
¿Qué funciones desempeñan?
¿Cuánto cuestan al erario?
¿Qué resultados están entregando?
La inconformidad de los empleados, algunos que trabajan bajo las inclemencias del tiempo es que todo ese séquito de empleados recibe horas extras, compensaciones, viáticos en gasolina, comidas a discreción, asignación de vehículos oficiales de reciente adquisición, entre otros, dándose la buena vida por meterles el pie a sus compañeros y por estar ocupados fregando hasta a los propios usuarios cuando acuden por reclamos o a solicitar apoyo.
Además, son gente que tienen a su cargo los asuntos de Cernag, que es el área que se encarga de llevar al cabo los acuerdos de pagos con los usuarios morosos en especial de los comercios a través de un manejo que se presume no es transparente.
Y mientras se habla de miles de millones de pesos para infraestructura, de proyectos hidráulicos y de decisiones que tendrán impacto durante los próximos años, dentro de la JAPAY, nuevamente la pregunta inevitable
¿Quién está realmente al frente?