Nadie se hubiera imaginado que el siempre risueño Pancho Torres quien ya no cabe en su ropa por ser una autoridad muy cara en sus gustos y acciones políticas, se le ocurrió la brillante idea en despachar en el norte de Mérida, donde presuntamente está la gente más fina y educada por así decirlo.
El problema es que sin pedir permiso a nadie, pues es un MORENISTA DE PRIMERA LINEA quien no tiene porque consultar a nadie de sus acciones, ni de lo que gasta, se le ocurrió la brillante idea de trasladarse a un sitio que cuenta con oficinas amplias, confortables, que además fueron renovadas casi en su totalidad, cuyo chistecito afirma un diario que ha perdido la dignidad, la soberanía y la identidad y postrado al gobierno en turno en cerca de 2 milloncejos de pesos, más los 270 mil pesos que se eroga mensualmente por las ex oficinas de la Asey, dicho gasto millonario naturalmente ha salido de las arcas de la Japay.
Se comenta que Panchito Torres, Pancho Torres o Panchairo Torres se fue con sus cuates que más lo adulan y otro grupo que es de segunda categoría se quedaron donde se lo merecen: las oficinas del centro, que le parecieron de lo peor al funcionario de PRIMER NIVEL, así como las ubicadas en la colonia Alemán.
El colmo, para poder hablar con el FUNCIONARIO CON CALIDAD PREMIUM hay que sacar cita y demás vaciladas propias de su cultura FIFI que no está de acorde a los lineamientos de la 4T.
Las preguntas que surgen de dónde sale tanto dinero para costear los caprichitos de Don Pancho Torres, por qué se le permite tantas libertades si dentro de sus responsabilidades rinde muy poco, porqué en diversos fraccionamientos la presión del vital líquido es tan deficiente y que ha dado paso a la era del TINACO SECO.
Por qué un ex priísta que salió por piernas del tricolor y además fue expulsado oficialmente del PRI en la primera quincena de diciembre del 2023 ahora piensa con una cultura fifí.
Esta y otras interrogantes siguen surgiendo, y desde cuándo un funcionario de buenas a primeras tiene que despachar en un búnker, si éste pudiera despachar sin mayores problemas en las oficinas del centro que es un edificio histórico de reconocido valor entre los meridanos.
Desde cuándo existen morenistas de primera y segunda,
Porqué no existe una interacción como debería existir con los miles de usuarios que tienen problema y que gracias a su pago regular en cada bimestre, recibe tremendo sueldazo y prestaciones.
Hoy sus acciones dejan en claro que nunca ha sido una persona ligada a sentir del pueblo, y todo aquel servidor público que piense de esta forma, lejos de abonar a la causa, solamente contribuye a deformar los lineamientos y acciones políticas de la 4 T, con una cultura fifí de parte de un ex priísta que durante su paso al tricolor se convirtió en millonario, y ahora quiere vivir a costillas del erario como un funcionario premium sin merecimiento alguno, pues su trabajo como director de la paraestatal, es de lo peor en la historia de la Japay.
Por EL PRINCIPAL