Situación que ya es costumbre en cada casa, pues dicho escenario se repite cada semana en distintas colonias: la percepción de que las bombas se apagan o reducen su operación, justo cuando más personas permanecen en sus predios y el consumo por consiguiente aumenta.
Sin embargo, esto para el director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán, Francisco Torres Rivas, justifica, tirándole la pelota a la CFE, problemas técnicos que son mentiras disfrazadas y hasta zopilotes, electrocutados, lo que es una burla sangrienta para la ciudadanía en general.
Al final, el problema no es solamente la falta del vital líquido que no llega a las casas, sino es la señal que se envía cuando un mal servidor público está excedido de poder.
Afectando de manera directa a miles de usuarios quienes se tienen que acostumbran a la fuerza de que los fines de semana la situación empeora, pues la presión baja de manera considerable o el suministro desaparece y las fugas se "eternizan" y como es de esperarse las decisiones se toman lejos de la calle, por lo que la confianza se desvanece.
En política la confianza es como el suministro de las bombas de agua: cuando falla el servicio no hay discurso que valga o convenza, ya que finalmente esto no logra llenar los tinacos de las familias meridanas afectadas por gente irresponsable, y que cobra muy bien.
La Japay enfrenta hoy día un creciente malestar social, no se trata de un enojo aislado ni de una queja pasajera, sino de miles de usuarios que reportan fugas y reconexiones sin atender, semanas con presión mínima, pero con recibos incluso más altos en el consumo bimestral a pagar, porque aun cuando no hubo un anuncio formal, recientemente se aumentó el consumo del agua para todos los usuarios y comercios sin excepción alguna.
Aquí la memoria política juega en contra de Morena, hoy fuerza dominante que criticó durante años ese accionar gubernamental: oficinas fifís, funcionarios alejados de las calles, decisiones insensibles frente a la realidad social.
Hoy dentro de la Japay ese discurso choca con los hechos, todo lo que denunciaron fue escupiendo hacia arriba, de manera inmediata les ha vuelto a caer en la cara, por gente que no sabe lo que es la cultura de trabajo.
MERIDA LAMENTABLEMENTE VIVE LA ERA DEL TINACO SECO y en política, como en las tuberías, cuando la presión baja demasiado, algo termina por reventar.
ACOTACION EXTRA
Es importante señalar que hoy Panchito, Pancho o Panchairo Torres quien desea ser de nueva cuenta un representante popular en el 2027, tiene en su contra ser uno de los peores servidores públicos de Yucatán, es un hombre que no está cerca de la gente, que no ha sabido dotar de manera fluida este vital servicio y es por ello por lo que si sueña con ser diputado, regidor o la ocurrencia que desee fervientemente serán los ciudadanos que mediante un CUBETAZO DE AGUA FRÍA LO VUELVAN A LA REALIDAD.
Por EL PRINCIPAL