Es por ello por lo que el actual director de la Conade se ha ganado como los amigos de Veracruz un odio jarocho a la yucateca, pues nada con el chapulín que ha brincado del PRI, al PAN y hoy a Morena por conveniencia.
Hoy a más de a un año de distancia de las elecciones del 2024, mucha gente asegura que si logró más de 200 mil votos fue por el brigadeo de gente de experiencia a nivel electoral, pero su imagen sigue estando en un nivel muy bajo y sus posibilidades de ganar Mérida en caso de lograr una segunda candidatura por la capital yucateca, sería con resultados muy menores.
Los líderes de colonos y gente cercana a Morena apenas supieron que no fueron invitados por el funcionario federal fifí en Like Dorada, aseguran que esto fue la gota que derramó el vaso, ya que no volverán a votar sin mirar quienes son los candidatos y mucho menos si está en planilla el mentado Rommel y su cuate del alma el regidor Fosforito (Adrián Gorocica)
Así la triste historia de Rommel Pacheco, a quien en su propia mesa de votación los ciudadanos lo abuchearon el día de la elección.
Nunca ha ganado nada por sí mismo, ni en el PAN ni en Morena.
Los votos que logró fueron gracias a las líderes de la 4T, que soportaron el rechazo y echaban mano de cuanto argumento tenían para casi suplicarle al votante que no hubiera voto diferenciado y que votaran seis de seis, que no hicieran caso de Rommel, que hicieran de cuenta que no está en la boleta, que lo hicieran por el movimiento.
Por eso esas mujeres que dieron la cara por Rommel Pacheco, que contribuyeron tanto a que Gorocica llegara como regidor, hoy están sorprendidas de la ingratitud de ambos.
No las invitan a las posadas del clan Pacheco, les niegan los apoyos que les ofrecieron, no salió la chamba que les prometieron y hacen de cuenta que no las ven.
Para la posada de Rommel en Like Dorada les dieron solo dos pases. ¡No vaya a ser que ensucien el bar!
¡Válgame el pueblo!
¿Por qué un político que se dice de los abajo hace su posada en un lugar tan fifí?
Finalmente, la moraleja del cuento de siempre tanto de Rommel como de su amigo el regidor fosforito: caras vemos y sentimientos desconocemos, pero la gente aprende muy bien la lección y difícilmente vuelvan a ser víctimas de una clavada política.
Artículo cortesía de EL CHISMOGRAFO EN LA RED CON UNA PINCELADA DE EL PRINCIPAL.