Y es que a nivel Japay, varios exdirectores en especial en la pasada administración estatal como Sergio Chan Lugo es cuando empezaron los problemas que se agudizaron posteriormente con el último director, donde inició la terrible fase de cero contactos con los usuarios.
Prueba de ello es cuando se instala una puerta de seguridad con clave, empleados que trataban con exagerada grosería y prepotencia a la ciudadanía.
Además de que los consumos bimestrales se empezaron a elevar, así como multas y de manera especial en la parte laboral donde varios jefes empezaron a tratar de manera brutal a los empleados donde los directivos sindicales se hacían a la vista gorda y los despidos tenían lugar de manera regular.
Sin embargo, don Panchito como le encanta que le digan a Pancho Torres, lejos de sanear estos problemas cuando inicio como director de la Japay, se agudizaron, donde hoy su reinado temporal hay miles de fugas, consumos bimestrales excesivos, multas sorpresivas y da paso a la era del Tinaco Seco que acabó de partirle el alma a la gente.
Por si fuera poco, sus colaboradores lejos de apoyarlo empezaron a soplarle al oído soluciones absurdas como las cisternas, el rentar un edificio con un costo mensual carísimo, denunciar a los usuarios de Caucel que son malas pagas es decir que todo ello llegó al hartazgo y ahora su fama de super cuate y bonachón ya no existe, solamente el del mal servidor público que está en boca de todo mundo, pues actualmente es el funcionario estatal que de manera constante es objeto de investigaciones en diversos medios de comunicación y un rosario constante de denuncias ciudadanas.
Es por ello por lo que era cuestión de tiempo para que los afectados tomaran cartas en el asunto mediante amparos para recibir un mejor servicio, sino que ahora es exhibido públicamente y donde la palabra renuncia sonó con fuerza este domingo.
Por el bien de Yucatán de la gente que, si sabe pensar y analizar el daño colateral que puede ocasionar el seguir teniendo Pancho Torres como titular de la Japay, por lo que se debería analizar con seriedad este delicadísimo tema.
LA GOTA QUE DERRAMO EL VASO
Por si fuera poco, el haberle premiado con una delegación partidista en Kanasín por directivos estatales de Morena es la gota que derramó el vaso, ya que, si fuera un funcionario eficaz, amable y con la fama de hace muchos, pero muchos años del mentado Panchito, la gente no lo hubiera visto con malos ojos.
Además, se entiende que para ser director de esta paraestatal debe ser de tiempo completo y no por tiempos, ya que cuando inicie el año electoral seguramente estará más dedicado en asuntos partidistas que como funcionario público, pero si cobrando completito su sueldo y prestaciones, al igual que sus amigotes.
En resumen, una manifestación ciudadana que surge por la excesiva molestia contra el ex Panchito amigo, hoy un servidor público muy diferente y que por el momento luce con la categoría de inamovible, pero por cuanto tiempo.
Por EL PRINCIPAL