Aunque oficialmente aún no inicia el proceso interno rumbo a las elecciones de 2027 en Yucatán, dentro de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán arrecian versiones sobre una presunta operación política anticipada encabezada desde la estructura que controla Francisco "Pancho" Torres Rivas, quien como delegado especial de Morena ya está mentalizado en modo electoral rumbo a las elecciones del 2027.
Desde hace varias semanas la orden fue clara, organizar estructuras internas entre la base trabajadora, pues se asegura que directivos y el propio sindicato que dirige Manuel Barrera Garrido estarían supuestamente presionando a los empleados a participar en la campaña primeramente interna de color guinda bajo la dirección de dos de sus operadores principales, Pancho Torres Rivas y su ahijado Martin Vázquez Pérez, quienes ya están movilizando el cuadro de comisionados al municipio de Kanasín, territorio clave en la disputa política que viene.
Incluso, señalan que algunas de estas tareas se estarían realizando presuntamente en horario laboral, lo cual sería un grave delito.
Donde las autoridades electorales deberían echarle un ojo a esta institución, por los temas que ya suenan desde el interior de dicho organismo, para evitar el uso indebido de recursos públicos, participación indebida de funcionarios, promoción personalizada, como el destape del expresidente del PRI como delegado de Morena, lo que a toda luz son actos anticipados de campaña.
Para nadie es un secreto que en Kanasín ya es muy usual la presencia de Torres Rivas y de su subdirector de Comercialización, Vázquez Pérez apoyando a un aspirante a la contienda y demás directivos, en un municipio ajeno a sus tareas desde el organismo estatal que dirige.
A la par, dentro de la dependencia presuntamente se sondea a empleados para conocer simpatías partidistas, lealtades políticas y con quién jugarían en la interna que se aproxima.
EL AGUA FALLA, PERO LA GRILLA DESDE JAPAY NO.
Lo inusual y grave es que todo esto sucede mientras Mérida enfrenta reportes constantes por baja presión, cortes y deficiencias en el suministro de agua potable, una situación especialmente delicada en temporada de calor extremo donde las familias no sienten lo duro sino lo tupido de autoridades insensibles al reclamo ciudadano, donde para colmo se ríen y burlan como si fuera todo esto un chiste sobre la deficiencia del vital líquido y las protestas y amparos y demás acciones en contra de la paraestatal.
La ciudadanía reclama soluciones, pero en Japay afirman voces internas, parece haber más urgencia por la sucesión política que por atender el desabasto de agua en Mérida.
TORRES RIVAS LA SOMBRA DE LA TRAICION.
Algo es muy cierto, es que Torres Rivas podría terminar jugando en contra de Morena, dadas sus aparentes cercanías y acuerdos con grupos heredados de antiguas administraciones.
Trabajadores mencionan la permanencia en posiciones estratégicas de perfiles vinculados a Sergio Chan Lugo y Carlos Castillo, desde el inicio de la gestión de Pancho, Panchito o Panchairo Torres y su terquedad de no moverlos, aunque le estén jugando en contra, lo que alimenta dudas sobre a quién servirá realmente la estructura de cara a los comicios venideros bajo la operación de Torres Rivas, o sería una forma de presionar a su propio Partido, operando en un municipio gobernado por Acción Nacional y donde él ahora morenista, ha demostrado un sinfín de veces simpatizar con ellos.
Y tratándose de Kanasín, municipio gobernado por Partido Acción Nacional, la pregunta se vuelve inevitable: ¿operación propia o favor ajeno?
LA OTRA CARA DE LA MONEDA, LA PRUEBA FINAL
Por otro lado, también corre la versión de que dentro de Morena conocen perfectamente el perfil político de Torres Rivas, su reciente mudanza de camiseta, su histórica prioridad de sus intereses personales y de cómo término su triste paso por la Casa del Pueblo con la dignidad pisoteada, acusaciones de traidor y su retrato aventado en un bote de basura de la militancia priísta.
Es por ello, no pocos consideran que su eventual designación como operador o comisionado especial sería en realidad una prueba calculada: medir hasta dónde responde, exhibir sus verdaderas lealtades y, de fallar, acelerar desde el propio partido guinda lo que algunos ya llaman su entierro político.
CUANDO SE PIENSA EN EJERCER DINEROS AL POR MAYOR QUE LA FLUIDEZ DEL VITAL LIQUIDO, LAS CONSECUENCIAS PUEDEN SER DEVASTADORAS.
Mientras familias protestan en calles, las denuncias se incrementan que están a punto de estallar por la excesiva molestia contra el accionar administrativo de Pancho Torres, entonces qué sentido tiene que hoy que el polémico servidor público intente vendernos la idea de que puede alternar su cargo de servidor público y representante partidista en un municipio gobernado por el PAN.
La maquinaria política, es decir el dinero empieza a correr antes que el agua y no precisamente a favor del municipio de Mérida, pues Torres Rivas al parecer ya decidió que la prioridad no es la ciudadanía, sino los propios intereses personales y políticos a su muy peculiar estilo.
NO ES UN GANADOR
Recordemos que, como expresidente del PRI, logró la derrota absoluta en ese entonces de los 15 distritos electorales, todas las diputaciones federales, la mayoría de los municipios, la pérdida del Congreso local a manos del PAN es decir un desastre absoluto y la salida de rostros muy importantes para el tricolor como Liborio Vidal Aguilar, el Osado Osante, Alaine y un vasto numero de ex priístas que han seguido su camino y que muchos de ellos ocupan cargos muy importantes.
Hoy la imagen de Pancho Torres en su versión morenista por conveniencia está muy desgastada, pues para poder en apariencia convencer a la gente de Kanasín no luce en papel nada fácil, sobre todo la estela de ineficiencia que diariamente exhibe en su actual cargo como director de la Japay.
Desde cuándo un servidor público que está en el ojo del huracán se le debe premiar, si miles y miles de personas claman que trabaje adecuadamente y que el agua que es un derecho, lo haga correctamente.
Hoy la imagen de la paraestatal en manos de Pancho Torres ha sido errática, sin una directriz correcta, sus colaboradores lejos de solucionar los problemas que han surgido como el caso de ciudad Caucel; donde surgieron palabras hirientes acusándoles públicamente de que se deben millones de pesos, el uso de una cisterna y demás acciones inapropiadas ha generado que los habitantes de la capital yucateca tengan en mente diariamente el nombre de la Japay, pero para expresar públicamente su malestar con todo tipo de comentarios en redes sociales.
Y dónde queda el bienestar de los usuarios que no le dan gratis este servicio, porque siguen siendo víctimas de un mal trabajo administrativo.
Si bien es cierto que todo este embrollo tuvo como origen la mala administración de los dos ex directores del pasado gobierno donde empezaron los cobros excesivos, acoso laboral, directivos del sindicato que se dedicaron al agio en lugar de defender a sus agremiados, entonces por qué el nuevo titular pintado de guinda siguió con los mismos errores llegando al grado de dejar sin agua a casi toda la ciudad, por qué nadie le pone un freno, por qué si es tan sensible y amigo, diariamente les pone manita de puerco.
La conclusión es que hoy se debe refrescar esta área con un titular que venga con gente dispuesta a trabajar, e intentar corregir las actuales deficiencias.
Evitar gastos millonarios e innecesarios como la renta de un edificio en el norte de la ciudad, pues hoy Don Pancho Torres no le gusta despachar en oficinas como las centro y la alemán, pero lo extraño si tiene que erogar mensualmente cientos de miles de pesos para esos gustitos, entonces porqué de manera constante se comenta que no hay dinero.
Y dónde queda la responsabilidad de que debe ser un funcionario de tiempo completo.
Increíble lo que hoy viene sucediendo dentro y fuera de la Japay, además de que la solución simplemente no llega.
Por EL PRINCIPAL