Hoy, en las puertas del módulo de atención de Vergel, un grupo de vecinos de este sector de la ciudad de Mérida se manifestó de manera pacífica para recabar firmas y solicitar la destitución de Francisco “Pancho” Torres Rivas como director de la JAPAY.
Sin embargo, como ya es costumbre, Torres Rivas les dio nuevamente la espalda a los vecinos de Vergeles, ya que no se presentó ni envió representantes de las áreas técnicas, de producción u operativas de dicha dependencia, demostrando con ello su cerrazón al diálogo y la falta de apertura para atender las demandas de los habitantes del oriente de Mérida.
Los ciudadanos señalaron que continúan padeciendo baja presión y desabasto de agua desde hace meses, mientras la JAPAY permanece ausente y sin ofrecer soluciones claras a las familias afectadas.
La representante vecinal de Los Vergeles, Gena Romero Ruiz, sostuvo que la lucha e iniciativa para defender el derecho y la dignidad de contar con un servicio eficiente de agua potable no concluye con esta manifestación, pues las firmas recaudadas serán entregadas hoy viernes al Poder Ejecutivo para solicitar, por escrito y por segunda ocasión, la destitución de Francisco “Pancho” Torres Rivas.
Indicó que buscan que su relevo sea una persona con experiencia y capacidad para gestionar el agua de manera justa y eficiente para todos los ciudadanos, ya que el ex presidente del PRI únicamente ha dado promesas sin presentar soluciones reales y efectivas para las familias afectadas por el desabasto del vital líquido, situación que, desde septiembre del 2025, se ha ido agravando.
Romero Ruiz, informó que el pasado lunes solicitó directamente a Francisco Torres Rivas una audiencia para dialogar sobre la crisis de agua que afecta al oriente de Mérida,
Sin embargo, a varios días de la petición, no ha sido contactada por la JAPAY, ni se les ha dado respuesta oficial.
Asimismo, señaló que la falta de agua y las bajas presiones en la zona están afectando gravemente a las familias del oriente de la capital yucateca, tanto en lo social como en lo económico, ya que muchos vecinos se han visto obligados a invertir en la compra de cisternas, tinacos y bombas de presurización para poder acceder al servicio.
De igual modo, señaló que su predio se encuentra a menos de un kilómetro del cárcamo de la JAPAY y, aun así, continúa padeciendo falta de agua y baja presión, situación generalizada y que calificó como inadmisible para las familias del sector.