Curiosamente Alex Cuevas durante su discurso expresó que las reglas son claras, pues se prevendrá actos de corrupción y garantizará un mejor desempeño del ejercicio público.
La reforma propone la eliminación del nepotismo electoral para evitar que en los cargos de elección popular se acceda por lazos familiares para evitar actos de corrupción, la impunidad, el tráfico de influencias y los abusos que existen en la toma de decisiones que afectan directa o indirectamente a la sociedad yucateca.
De esta forma, queda prohibida la reelección para el período consecutivo inmediato posterior al ejercicio del cargo para las diputadas y diputados del Congreso del Estado y de las y los regidores en los ayuntamientos.
Se garantiza la no reelección y la prohibición expresa del nepotismo en cargos de elección popular, cumpliendo con los mandatos previstos en la Constitución Mexicana, en lo que respecta a la materia; reglas que comenzarán a aplicarse para el periodo electoral 2029-2030.
Con ello llegará a su fin, que los mismos rostros de siempre que solamente se cambian de camiseta puedan seguir repite y repite en sus cargos, además e meter a cuanto familiar tengan en menta y solamente faltaría que metiera en el ejercicio público al PERRO, EL GATO Y EL LORO, tal y como lo señaló en repetidas ocasiones Alex Cuevas cuando era diputado federal y presidente estatal desaparecido PRD.
Ojalá que esos que hoy manifiestan con voz fuerte este candente tema, sean los primeros en cumplirlo, ya que siempre ha sido un tema muy polémico que un diputado, regidor, servidor público a través de su cargo temporal metan a trabajar a hijos, cónyuge, primos, yernos, sobrinos y demás parentela, todos ganando curiosamente grandes sueldos y prestaciones de fantasía.
Ni que decir de aquellos que tienen a sus cónyuges cobrando altos salarios, pero comisionados, es decir cobrando sin trabajar, vaya descaro.
Es por ello que a partir del 2030 muchos vividores políticos podrían estar al filo de su etapa final.
Por EL PRINCIPAL