Desde que inició la fiebre mundialista Pancho Torres en sus redes sociales nos dejó en claro que es un apasionado del futbol y un gran motivador de este deporte, donde junto con sus “colaboradores de siempre”, estuvo en primera fila en la zona fan de Kanasín.
De que tuvo derecho a divertirse y a gozar de los partidos de la selección mexicana, es algo normal y entendible.
Pero queda de manifiesto que en estos momentos tan críticos y difíciles por los que atraviesa esta institución: un servicio pésimo en diversas colonias como la falta de presión que ha dado como resultado la era del Tinaco Seco, cobros excesivos en la facturación bimestral, miles de fugas, reportes que son amontonados sin solución alguna.
La reciente muerte de un trabajador sin una explicación oficial, el fraude cometido por un empleado de la Japay, que provocó que cientos de personas perdieran un buen dinero.
En ambos casos sin dar la cara Pancho Torres hoy convertido en morenista por conveniencia.
Es decir que primero el festejo, la vacilada, el estar rodeado de sus cuates y de los directivos sindicales en primera fila que hacer un trabajo como Dios Manda, donde cobra un tremendo dinero con excelentes prestaciones.
Hoy Pancho Torres con la sonrisa de siempre que presume de manera constante en sus redes sociales, nos sigue ofreciendo un trabajo más que negativo, y es por ello que la fiebre mundialista mezclado con oportunismo político ha sido el licuado que nos ha intentado dar en cada encuentro que tuvo la selección mexicana.
Ahora bien, en su reciente agradecimiento a la selección mexicana varios lectores le dieron con todo por su mal trabajo.
Esa es la respuesta de los usuarios que están cansados de que hoy Pancho Torres solamente nos de atole con el dedo enfundando la camiseta del seleccionado mexicano dentro de la fiebre mundialista.
Y el trabajo cuándo tendrá resultados positivos que tanto demandan cientos de miles de usuarios de la Japay.
Por EL PRINCIPAL