El IMSS en Yucatán brinda seguimiento multidisciplinario, el cual inicia con la valoración del médico familiar.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán se une al Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que se conmemora este 13 de julio; por lo que orienta sobre esta condición y los servicios que otorga ante estos casos.
El médico especialista en Psiquiatría, doctor Manuel Jesús Chi Jesús, explicó que, el TDAH se caracteriza por altos niveles de dificultad para mantener la atención plena, registro de desorganización, hiperactividad e impulsividad; sin embargo, con tratamiento especializado se puede llegar a controlar y evitar afectaciones en el desempeño escolar, laboral y social.
Cabe señalar que es fundamental la valoración de especialistas para poder diagnosticar o descartar este tipo de casos, ya que, en algunos menores, la falta de atención puede ser transitoria y simplemente formar parte de su desarrollo debido a factores ambientales o emocionales específicos. Por lo tanto, es importante indicar que no todo exceso de energía en la infancia es señal de TDAH.
Al considerar lo anterior, el IMSS en Yucatán brinda seguimiento multidisciplinario, el cual, inicia con el médico familiar quien, con previa valoración, puede canalizar al paciente para seguimiento del personal de Trabajo Social, Psicología o Psiquiatría; donde se desarrollan estrategias para cada caso.
Con el fin de poder realizar diagnósticos oportunos se reiteró la invitación para que los padres de familia o tutores lleven a los menores de edad a una valoración, al registrar:
Dificultad para mantener la atención en tareas o juegos.
Errores por descuido en actividades escolares o cotidianas.
Complicaciones para organizar actividades y seguir instrucciones.
Pérdida de objetos o distracción fácil con estímulos irrelevantes.
Evitación o negación total para realizar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido.
Presentar movimientos constantes, incluso en situaciones en las que se espera que la persona permanezca quieta.
No se controlan acciones como correr o saltar en momentos inapropiados.
Dificultad para participar tranquilamente en actividades recreativas.
Hablar en exceso e interrumpir en conversaciones o juegos.
Dificultad para esperar su turno y emitir respuestas precipitadas.