EL SINDICALISMO EN YUCATAN PASA POR MOMENTOS CRITICOS

2026-06-11
YA NO IMPONEN MIEDO, NO SE LES RESPETA Y SON CONSIDERADOS MUCHOS DE ESTOS COMO AUTÉNTICOS VIVIDORES DEL SISTEMA.
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Hoy son escasas las agrupaciones sindicales en Yucatán que están pendientes por su gente, e intervienen en el momento justo, denunciando mediáticamente y realizando las acciones legales correspondiente.

Sin importar que los jefes sean de gente alto nivel, la lucha sindical debe ser permitida conforme a la normatividad y porqué se debe luchar siempre por los derechos de sus afiliados, aunque ello represente el odio mortal de los jefes en turno.

Pero cuando un secretario general permanece callado, acude a las invitaciones oficiales para ofrecer reverencia lacayuna y de auténtico besa pies es cuando la palabra sindicalismo desaparece por completo.

Hoy las mujeres que encabezan agrupaciones sindicales son las que están dando la cara, contrario a muchos hombres que no hacen nada por su gente, solamente simulando que trabajan y si éstos son invitados a eventos oficiales de inmediato sus manos parecen imanes para apretar las manos de todos los funcionarios a la menor provocación.

Los líderes que ni se les puede llamar líderes, en muchos casos sobrepasan los setenta años, quienes padecen de todo tipo de enfermedades como diabetes, hipertensión, problemas de la espalda y muchos de éstos algo que resulta por demás compresible se duermen en las reuniones de trabajo.

Este tipo de individuos naturalmente ya no pueden defenderse ni ellos mismos.

Todos poseen grandes fortunas, casas, joyas, automóviles del año, les gusta la carretada de aplausos, fanfarrias, fuertes apretones de manos, porras y nunca ganan limpiamente una elección, siempre recurren a todo tipo de trampuchetas, jamás rinden cuentas y muchos de éstos son conocidos como auténticos ladrones del erario sindical, que hoy la gente no duda en etiquetarlos como vividores del sistema.

Es por ello por lo que el sindicalismo con muchos rostros de siempre atraviesan momentos críticos y lo más grave es que algunas de estas joyas no permiten un proceso electivo transparente y día a día se está destruyendo la palabra sindicalismo y es cuestión de tiempo para que estos casi eternos vividores del sistema, no les quede otra que retirarse por la edad o por haber acumulado tipo de enfermedades.

Cualquier parecido con alguna lacra sindical es pura coincidencia.