Cuando un secretario general sigue a como de lugar utilizando métodos por demás cuestionables en el máximo cargo sindical, ejemplos sobran en Yucatán.
Tenemos los casos particulares de la FROCY, los líderes cetemistas, del STSPEIDY y tantos otros que no quieren soltar el hueso, pues el cuento es que son indispensables y la gente los quiere y respeta, por ello ganan de manera limpia y transparente cada tres años, pero en algunos casos sin haber elección de por medio.
Ahora bien, si la gente los quiere, respetar y admira porqué no permiten una elección abierta y con voto secreto, porqué siguen en sus cargos sindicales sin permitir reglas claras y limpias.
Para qué sigue en estos cargos, gente que siempre está de mal humor, que trata como si fueran sus esclavos a sus colaboradores, a quienes no los ven como directivos sino como si fueran sus lacayos.
Gente que no disfruta nada de la vida, siempre están con el humor de los mil diablos, que andan regañando a su gente por cualquier cosa, que cuando acuden a sus oficinas es de pisa y corre, que lo poco que gestionan lo magnifican en forma por demás grotesca.
Para que quieren los trabajadores sindicalizados a líderes más que cuestionados por la opinión pública, que no logran gestionar nada de nada, que solamente se la pasan esperando una llamada y que no llega por cuestiones políticas o porque éstos ya no representan nada, pues durante su vida como dizque líderes sindicales siempre se han vendido al mejor postor.
Hoy el sindicalismo está en un mal momento, y como lo señalamos el día de ayer, solamente las mujeres están sacando la casta y eso significa que los varones se están rezagando, que hoy la gente ya no los considera personas útiles, sino que pertenecen a las agrupaciones sindicales porque no les queda de otra.
Hoy muchos sindicatos no son capaces de gestionar nada: ni pavo, ni festividad navideña, ni regalos para una fiesta, ni aumentos en vales de despensa, solamente están a la expectativa y son los primeros en ejecutar a sus socios cuando éstos reciben una llamada de la gente de arriba, vaya liderazgo sindical.
En resumen, el sindicalismo en Yucatán salvo contadas excepciones representa en muchos casos un grupo de personas que solamente les interesa enriquecerse a costillas de su gente, sin hacer nada de valor por lo que llaman su gente.
ACOTACION EXTRA
ACOMPAÑAMOS ESTE ARTICULO CON UNA IMAGEN DE QUADRATIN OAXACA.
Por EL PRINCIPAL