En donde por años estuvo el quisquilloso ex director de la AGY, quien durante su año al frente de este organismo nunca pudo desentrañar con soltura lo que significa el monstruo llamado transporte urbano.
Durante su corta estancia como titular de transporte no pudo en base a un diálogo y puntual pago dos paros de actividades del transporte urbano en Circuito Metropolitano.
También de buenas a primeras hizo a un lado las rutas nocturnas, un servicio fundamental para la gente que labora a altas horas de la noche, es decir que el servicio de transporte tuvo un decremento en la era de Sosa Novelo.
El ex panista que ha sido diputado, director del registro civil, delegado federal, oficial mayor del Congreso local cometió numerosos errores y luego para rematar les echó la bronca a los medios de comunicación, a quienes acusó sin decir nombres que desde su llegada hubo una andanada muy fuerte contra su persona desde el anonimato, que viven de la deshonra del dinero mal habido y demás vaciladas.
La longevidad política es uno de los peores males que aquejan a la gente que solamente quiere vivir de manera permanente de los cargos públicos, por lo que deberían estar curtidos de las críticas que van surgiendo de manera natural cuando éstos no cumplen adecuadamente.
Su labor en la dirección de transporte simplemente paso sin pena ni gloria.
Por qué si es una persona con mucha experiencia, porque no pudo sacar adelante el tema del transporte, por qué los concesionarios del transporte siguen haciendo de las suyas, dónde quedaron las Mini Va y Ven, porque no pudo detener los paros en una ruta como la de Circuito Metropolitano.
Era obvio que su cambio era bola cantada, pero acusar a los periodistas de sus errores, es algo que nadie esperaba.
Hoy aunque lo quiera negar y el haber recibido un premio de consolación luego de ganar un sueldo de casi 200 mil pesos mensuales es una prueba contundente de que su salida obedeció a que no cumplió cabalmente con su encomienda y hoy simplemente no se vale llorar.
Por EL PRINCIPAL