El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán fortalece sus acciones para la prevención y atención de las adicciones, a través de un modelo de atención integral centrado en la prevención, detección oportuna y tratamiento multidisciplinario en el primer nivel de atención, con el propósito de proteger la salud, reducir riesgos y prevenir complicaciones que puedan afectar significativamente la salud y la calidad de vida.
La coordinadora en Atención Médica en Primer Nivel de Atención, doctora Claudia del Río Araiza, explicó que el consumo de tabaco, alcohol y otras sustancias psicoactivas puede afectar la salud física y mental, además de tener repercusiones en los ámbitos social y familiar. Por ello, el personal de los Módulos PrevenIMSS, así como de las áreas de Trabajo Social ubicadas en las Unidades de Medicina Familiar (UMF), brinda información diseñada para sensibilizar y orientar a los diferentes grupos de edad sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias y su posible impacto en la vida de las personas y sus familias.
“Las personas que requieran orientación o apoyo, o que conozcan a alguien cercano que lo necesite, pueden acudir a su UMF o a alguna institución que brinde servicios de prevención y tratamiento de las adicciones. En el caso del IMSS en Yucatán, el personal de salud puede brindar atención médica o psicológica y, cuando corresponda, realizar la canalización a servicios o grupos de apoyo”, agregó.
De igual forma, el Instituto cuenta con estrategias educativas como ChiquitIMSS y JuvenIMSS, mediante las cuales se brindan sesiones grupales e individuales dirigidas a niñas, niños y adolescentes, en las que se promueve el autocuidado.
La doctora informó que mediante los Chequeos PrevenIMSS y las sesiones de las estrategias ChiquitIMSS y JuvenIMSS, el personal de salud aborda con niñas, niños y adolescentes temas relacionados con los riesgos asociados al consumo de sustancias psicoactivas y al consumo nocivo de alcohol, así como recomendaciones para fortalecer la autoestima, prevenir la violencia y reconocer la importancia de solicitar orientación o atención profesional ante situaciones de riesgo.
La doctora explicó que una adicción puede caracterizarse por un patrón persistente o compulsivo de consumo de una sustancia o realización de una conducta, aun cuando genere consecuencias negativas en la salud física o mental o repercusiones en los ámbitos familiar y social. Asimismo, destacó la importancia de prevenir el consumo nocivo de alcohol, particularmente entre adolescentes y personas jóvenes.
Refirió también que, los problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, pueden coexistir con el consumo problemático de sustancias, por lo que resulta fundamental identificar oportunamente alteraciones emocionales y facilitar el acceso a orientación y atención profesional.
Del Río Araiza señaló que, durante la adolescencia y juventud es importante fortalecer la comunicación entre madres y padres de familia y personas cuidadoras, hijas e hijos, así como prestar atención a cambios importantes en el comportamiento o estado emocional. Ante alguna situación que genere preocupación, recomendó acudir a la Unidad de Medicina Familiar para recibir orientación, valoración y, en caso necesario, atención especializada.
Entre las recomendaciones que pueden contribuir a prevenir el consumo de sustancias se encuentran: brindar a niñas, niños y adolescentes información clara y adecuada para su edad sobre los riesgos asociados al consumo; promover la práctica de actividades deportivas, recreativas o culturales; desarrollar estrategias saludables para el manejo del estrés; favorecer en la familia un ambiente de respeto, confianza y comunicación abierta; escuchar las opiniones y preocupaciones de sus integrantes, y mantener espacios de diálogo sobre el consumo de sustancias y sus posibles consecuencias.
Algunos signos pueden estar relacionados con el consumo o intoxicación por determinadas sustancias, como confusión, alteraciones del habla, mareo, sequedad de boca, dificultad para moverse o alteraciones de la memoria. En algunas intoxicaciones graves, la respiración puede hacerse más lenta o incluso detenerse, situación que requiere atención médica inmediata.
Para concluir, reiteró que el IMSS en Yucatán promueve estilos de vida saludables, la prevención del consumo de sustancias y el acceso oportuno a atención integral y multidisciplinaria para quienes lo requieran, con el propósito de proteger la salud y fortalecer el bienestar de las personas, las familias y la comunidad.
Asimismo, se encuentra disponible la Línea de la Vida 800 911 2000, que brinda orientación y apoyo relacionados con salud mental y consumo de sustancias.