En donde la situación luce muy tensa es en poder judicial, ya que trabajadores del poder judicial denuncian que realizan jornadas excesivas de trabajo que en algunos casos determinados puede llegar a 14 horas continuas de labores, lo que les obliga a salir para descansar entre las 9 o 10 diez de la noche.
Por si fuera poco, no se reconoce el pago de horas extra, ni las guardias completas.
De manera especial los empleados de los juzgados penales de Mérida aseguran que existe una saturación muy severa de trabajo, pues solamente existen dos juzgados orales penales que tiene que sacar a flote las demandas acumuladas.
Se denuncia la falta de pagos, quienes son acusados por los empleados de que no les pagan el tiempo extra laborado fuera del horario oficial.
Lo cual contrasta mucho con la reciente fiesta del primer año de la presidenta del poder judicial, Erika Torres López, donde en varios medios de comunicación hicieron el señalamiento que los platillos de los numerosos invitados fueron por 6 mil pesos cada uno.
Es decir que hay recortes de pagos fuera de horario oficial de trabajo y un,aumento excesivo de trabajo.
Hoy muchos trabajadores del poder judicial se sienten más que presionados porque no ven para cuando se solucione este problema, que hoy está en vías de diálogo, pero esperan en primera instancia que las cargas de trabajo adicionales se paguen como tiempo extra sin pretexto alguno, pues si hay para gastar en una tremenda fiesta, dónde quedan los derechos de los trabajadores.
Por EL PRINCIPAL