El día de ayer responsables de la Japay, subieron a su red social que se habían detectado afectaciones en la Mérida III y que por ello había disminuido en su operación el 60 por ciento la presión del agua, por lo que a manera de excusa y sin ofrecer mayores explicaciones se hizo notar que podrían presentarse bajas de presión en algunas partes de la zona de afluencia.
El cuento de siempre, que el personal técnico y operativo ya se encontraban trabajando en la atención de esta situación, para el pronto restablecimiento óptimo de la Planta.
Y para rematar el mismo rollo de siempre: agradecemos la comprensión de las y los usuarios durante el tiempo que duren las labores.
Obviamente la respuesta no se hizo esperar, la gente de inmediato explotó y no dudó en señalar su inconformidad contra el actual director y sus cuates que luego de dos años siguen en la misma bronca de siempre: NO OFRECER UN SERVICIO DE CALIDAD.
Ahora para evitar mayores críticas no se comentó lo relativo a los desperfectos en la planta potabilizadora Mérida III.
Ahora solamente resta que pidan aplausos cuando concluyan las obras de reparación y culpen una vez más a las autoridades de la Comisión Federal de Electricidad.
Con ello queda claro que el tiempo avanza y Pancho Torres se sigue posicionado como el funcionario que menos efectividad tiene como servidor público y un servicio tan sensible sigue teniendo numerosas fallas que no son un dolor de cabeza, sino una feroz migraña sin solución por el momento.
Por EL PRINCIPAL