Lo más seguro y que siempre es la misma medicina que se le aplica a los políticos que intentan cambiar las reglas del juego, es que sea castigado y no se le de ninguna candidatura, no solamente a Barrera Concha sino toda la gente identificada como barrerista.
Es decir que, de otra u otra forma, Barrera Concha quien pensó que los huestes barreritas estarían incendiando el interior del PAN, a final de cuentas, logró solamente sacar raja política en su lucha en solitario contra directivos nacionales y estatales del PAN.
Ahora bien, queda claro que esta molestia la arrastra desde que perdió la gubernatura del estado en las elecciones de mediados del 2024, donde todos al parecer jugaron en su contra.
Si Barrera Concha sigue poniendo al descubierto más trapos sucios relativos al partido que se aferra supuestamente a seguir dentro de éste, los estragos personales seguirán siendo más dolorosos y tal parece que no ha visto el caso de Ana Rosa Payán Cervera quien quiso regresar al PAN, y oficialmente nunca fue aceptada, luego de su lucha intestina contra gente de su partido.
Es cuestión de tiempo para saber el destino del todavía panista, Barrera Concha.
Por EL PRINCIPAL