Por diversos rincones de Mérida, las denuncias por falta de presión del vital líquido, fugas del vital líquido, cobros excesivos bimestrales siguen reinando dentro y fuera de esta institución.
Es decir que la herencia maldita de la pasada administración estatal, no se pudo regular ni un poco, al contrario, se siguieron acumulando más y más irregularidades.
El también delegado especial de Morena en Kanasín, sabe que ante el inicio del año electoral y de acuerdo a la normatividad debe separarse de su cargo si aspira formalmente a un cargo de elección popular, su momento hoy día no es el adecuado.
Hoy Pancho Torres por más que le dicen sus aduladores profesionales y lambiscones conocidos como Pancholovers, saben que el expriísta expulsado que por todos lados sonríe a plenitud, pero como siempre tiene la música por dentro.
Decir que Pancho Torres cuando se separe de la Japay ya tiene un pie dentro del Congreso local o de la Unión sería muy temerario decirlo, pues mucha gente no lo puede ver ni en pintura.
Es por ello por lo que sigue estando a la cabeza como uno de los servidores públicos con mayores broncas y una fama bien ganada de mal servidor público.
Durante estos dos años, Pancho, Panchito o Panchairo Torres ha acumulado una gigantesca cadena de escándalos que espanta hasta el más valiente y el que quede en su lugar a corto plazo sabe que esta empresa no será nada fácil.
Por lo que su labor en estos dos años siempre ha rozado el escándalo y la poca efectividad como servidor público.
Por EL PRINCIPAL